Morón y su feliz viaje a Mendoza. El Gallo se trajo los tres puntos en un duro partido. El equipo se vio superado pero tuvo el mérito de llegar al gol y aguantar el resultado

Morón tuvo un partido, no de los mejores, pero supo como ganarlo, y traerse los tres puntos que lo acercan cada vez mas a los primeros puestos, a la vez que lo aleja de la zona roja del descenso. Morón esta en racha y ganó 14 de los últimos 18 puntos, con un invicto ya de seis partidos, y cuatro partidos sin goles en contra.
Deportivo Morón sorprendió y se trajo un triunfo muy festejado de Mendoza. Venció a un difícil  Independiente Rivadavia por 1 a 0. El Gallo, así, se sigue ilusionando con cosas buenas que tienen una "A" bien grande. Esta buena racha de lograr 14 de los últimos 18 puntos, le permite, por ahora, darse el gusto de arrimarse cada vez mas a la punta, y a la vez, alejarse de la tabla de los promedios bajos. Mientras que su rival quedó mucho mas comprometido en los promedios del descenso. 
EL PARTIDO : Comenzó mejor el local, dominando las acciones, y predominando en el juego, en base a velocidad y fuerza. Morón se veía superado, y no atinaba a contragolpear, ya que Pumpido estaba muy desconectado del resto. Tan solo Mauricio Alonso, podía enhebrar alguna jugada cercana al área rival. Independiente insistía con sus ataques, pero no encontraba la forma de vulnerar la valla siempre bien defendida por Milton Alvarez. Por eso, Morón, no pudo hacer otra cosa en este primer tiempo, que aguantar el resultado en cero. No varió mucho el trámite en el segundo tiempo, aunque quizás, la Lepra bajó un poco su ritmo, y Morón logró adelantarse aunque sea unos metros mas. Hasta que a los 18 minutos del segundo tiempo, Otta se anima a un cambio, que le traería buenos resultados. Ingresó Nicolás Ramírez, y muy pronto, pudo dar fe del acierto de Otta con el cambio. Desbordó por su punta, y sacó un remate esquinado que dejó sin chances al arquero. Morón estaba arriba en el marcador, sin jugar bien, sin merecerlo, pero sabiendo aprovechar su oportunidad. Ese gol lo golpeó muy duro al local, y ya nunca mas, pudo mantener el dominio del partido en la manera abrumadora que lo había hecho hasta ahí. El Gallo pudo manejar mejor el trámite, aunque sin arriesgar mas de la cuenta, y dejó pasar los minutos, con algún que otro arrebato de la Lepra, que vio como un partido favorable se le escapaba de las manos. Morón, fue el culpable, con un mérito indiscutible : saber aprovechar su oportunidad, y aguantar el resultado favorable. Y en el fútbol de hoy, eso no es poco.