En un partidazo espectacular Morón igualó con Aldosivi. Primero lo tenía el Gallo y no lo liquidó. Después lo tenía el Tiburón. Al final fue un justo y electrizante empate

Un partido para recordar. Cambiante y apasionante. Lo tenía Morón. Lo tenía Aldosivi. Pudo ser para cualquiera de los dos. El Gallo y el Tiburón dieron todo y pusieron todo. Finalmente fue empate y ambos se fueron conformes porque terminaron valorando lo hecho en esta tarde inolvidable del Oeste. El premio : aplausos y mas aplausos.
Dos equipos en racha : Era un partido entre dos que venían con rachas excelentes. El Gallo venía con 6 sin perder, y Aldosivi, con 7. Mientras que con la valla invicta, Morón llevaba 4, y los de Mar del Plata, 5. Entonces, uno se podía imaginar un partido duro, cerrado, peleado, y en cuanto al juego, se podía llegar a esperar, con buena suerte, un buen partido, entretenido, y no tanto mas. Pero nadie, podía imaginarse un partido tan apasionante, tan cambiante, tan excitante, con tanta emoción, y tantas situaciones de gol. Luego de todo eso, finalmente, se repartieron los puntos, lo que les permite a ambos, conservar su buena ubicación en la tabla. Lo que si, no pudieron conservar, fue, las vallas invictas, ya que se golearon, ambos arqueros tuvieron que soportar tres veces la caída de su arco, y tuvieron que pasar una tarde muy difícil, con muchísimo trabajo.
Lluvia de goles : Morón, antes del cuarto de hora, ganaba 2 a 0. Inesperado, si, pero justo. El Gallo se mostró en el inicio ampliamente superior y desplegó un fútbol atildado y vistoso. Todo eso, no hizo mas que mostrar a un equipo que estaba para liquidarlo definitivamente, con un tercer gol que, pese a tener situaciones, no llegó. Y eso fue fatal para el gallo, ya que no llegó el tercer gol, y si llegó un quedo en el local, que permitió a los de Mar del Plata, iniciar una recuperación, que se concretó, al finalizar la primera etapa. El desconcierto que tenía Aldosivi al principio, se lo trasladó a Morón al final. Esto se acrecentó en el inicio del segundo tiempo, cuando el Tiburón, aprovechando esa desorientación que se hizo presa del Gallo, se puso arriba 3 a 2. Nadie lo podía creer, y era un duro golpe. Pero este equipo de Walter Otta, tiene actitud, ganas, y fuerza. Y ahora, ya no con tanto fútbol, pero si con todo eso, que se sintetiza en una palabra : garra, fue hacia a delante, y trató de revertir el impensado cambio en el resultado. Es verdad, también, los visitantes, tuvieron oportunidades de contragolpe, pero Morón no se resignó nunca, y tuvo su premio, con gol del uruguayo Martínez. Ahora, iguales otra vez. De ahí, al final, no apto para cardíacos. Los dos tuvieron sus chances para llevárselo, pero esta vez los arqueros, lo impidieron con excelentes atajadas, que fue en definitiva, lo que permitió que el marcador no se abultara, y quedar en un justo empate. , en un partidazo inolvidable en el Oeste. Quizás, en un balance final, Morón hizo un poco mas, y el árbitro tuvo fallos que lo perjudicaron, pero nada se puede decir, ni objetar, tras haber vivido un partidazo inolvidable para recordar por mucho tiempo.