Morón sumó tres otra vez y se dio el gusto de ganar el clásico del Oeste y dejar muy malherido a Almirante

Todo se daba para Morón. Y todo se dio para Morón. Tener que ir a jugar un clásico, y que este se juegue sin público, es cuanto menos, un alivio. Enfrentar a su clásico rival en un momento  que viene golpeado de perder por 5 goles, es algo que favorece. Encontrarse en ventaja, jugar gran parte con un jugador mas, son cosas que vienen bien. O sea, que todo eso, era para aprovechar, y el mérito de Morón, principalmente, estuvo ahí : lo supo aprovechar, ante otras tantas veces que supo desaprovechar los momentos y las cosas favorables, por ejemplo, perder un partido, con un hombre de mas. Y, por supuesto, tratándose de un clásico, todo parece tener mas valor. El Morón de Blas Giunta, supo cómo encarar este partido. Práctico y veloz en la cancha, se mostró muy superior en el primer tiempo, ante un Almirante que parecía sentir el golpe de la goleada anterior, y no parecía ser el equipo local que impone condiciones. 
Primer gol : Páez de penal, para el primero de los festejos. FOTOS : Fabián Acuña.

Por eso, mas que justa la ventaja parcial del gallo, gracias a un penal convertido por Páez. No obstante, en el segundo tiempo, el equipo tuvo un comienzo relajado, al contrario de Almirante que pareció que con los cambios, podía dar vuelta la situación desfavorable. Así pintaba la cosa, y así, cambiaba también, ya que los de Casanova logran empatar, tras un acertado encuentro de los hermanos Román y Rodrigo Díaz. Todo parecía complicarse para el Gallo. Pero hubo un hecho clave, que a Morón le serviría : el local queda con 10, por expulsión de Walter Díaz. 
Llega el segundo : Lillo con fuerte tiro. Grito, corrida y festejo. FOTO : Fabián Acuña

Fue así que no pasó mucho para que el Gallo lo supiera aprovechar, al lograr el segundo gol en los pies de Lillo, con un fuerte tiro desde la puerta del área. El resto pasó con un Almirante impotente, y un Morón mas certero, y mas cerca de estirar la ventaja con un tercer gol, que su rival de empatarlo. Festejo y alborozo desbordante de todo Morón, y amarga y triste retirada con brazos caidos de Brown : justo, justo ......la postal querida y soñada esta tarde por toda la gente del Gallo.
CARGADAS : Ganar un clásico siempre trae las famosas cargadas del ganador para con el perdedor. Esta vez le tocó a Morón, y destacamos esta, como regalo extra :